Programa ambiental

Desde su fundación, el Claustro Moderno ha entendido su compromiso con la preservación y protección del medio ambiente, por eso se erige como una verdadera zona de vida, en medio de la aridez y deterioro ambiental de las áreas vecinas y de la contaminación que significa la urbe.

A lo largo de estos 42 Años, lo ambiental no ha sido ajeno a la filosofía y proyecto educativo del Colegio; tampoco se ha asumido como un simple requisito de ley. En el Claustro se ha ido más allá: el campus verde, alegre y dotado naturalmente con las maravillas que en otra época fueron comunes a todo el trayecto de los Cerros de Bogotá, da cuenta de esa pasión con la que se han preservado los recursos naturales en nuestro predio y con el empeño de mantenerlo en pro del desarrollo sostenible, para las generaciones futuras.

Nuestra tradición y los principios rectores del PEI, apoyan la tarea de formar personas íntegras, sensibles, respetuosas de los demás y de la naturaleza, que reconozcan la diversidad natural y cultural, convivan y encuentren en éstas, herramientas para crear y fortalecer la identidad local y nacional.

Tal como lo plantea la Unesco, no existe un modelo único de educación ambiental que pueda ser adaptado universalmente; por el contrario, la diversidad de las realidades locales deben constituir la base sobre la cual diseñar y desarrollar proyectos ambientales que tengan impacto en la población escolar y en su entorno. En este camino, el Claustro reconoce desde el ámbito local los problemas que nos rodean y asume el reto de responder a éstos, con la preservación de los recursos ecológicos y, de manera particular, con el cuidado del bosque, de los recursos hídricos y de la fauna propia de éstos.

Como elemento innovador, el campus del Claustro se convierte en un Aula viva, desde donde se enseña desde la práctica, se predica desde la acción y recogen los frutos de este aprendizaje en la formación de jóvenes que aman y conocen el medio ambiente que les rodea y que encuentran en el conocimiento la forma de preservarlo para el logro del desarrollo sostenible.

Nuestro lema, No es para la escuela, es para la vida, con un gran sentido ético de respeto hacia la vida, de nosotros mismos y de los otros, incluidos todos los seres vivos, pone de manifiesto el compromiso de formación por el ambiente y para el ambiente, bajo la premisa fundamental de garantizar la sostenibilidad de la vida. Este lema, encuentra grandes coincidencias con el Manifiesto por la vida, por una ética de la sustentabilidad , en cual se expresa que “La vida de una especie, de la humanidad y de las culturas no concluye en una generación. La vida individual es transitoria, pero la aventura del sistema vivo y de las identidades colectivas trasciende en el tiempo. El valor fundamental de todo ser vivo es la perpetuación de la vida. La construcción de la sustentabilidad está suspendida en el tiempo, en una ética transgeneracional.”

Por este camino, el Claustro reconoce que se requiere de un nuevo saber, capaz de comprender las complejas relaciones entre la sociedad y la naturaleza, y que entienda que la ética de la sustentabilidad coloca a la vida, por encima de cualquier interés particular. Es así como se está actualizando y documentando el Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) para que incorpore todos los aspectos de la dimensión ambiental, en la formación de los estudiantes, en todas sus etapas y en la forma de desarrollar la vida cotidiana de la familia Claustrista y que más que educar para el ambiente, pretende formar para la sostenibilidad.

arenera

Es así, como la educación ambiental para el desarrollo sostenible promueve una dinámica a partir de proyectos, en los que la participación y la gestión permiten a los alumnos desarrollar conocimientos, valores y actitudes acordes con las necesidades de su comunidad. La inclusión de la dimensión ambiental en los proyectos, da la posibilidad de integrar las diversas áreas del conocimiento, disciplinas y saberes para la solución de problemas de manera interdisciplinar, y propicia la formación en el conocimiento y comprensión de la ciencia, la técnica y la tecnología, con un amplio sentido social.

De esta manera, los estudiantes han desarrollado en sus diferentes etapas de formación, proyectos que bajo el principio de investigación-acción incluyen el conocimiento de los organismos vivos, sus hábitat, sus problemas, su capacidad de funcionamiento y alternativas para su mejoramiento y preservación. Todos estos proyectos han sido parte de Expociencia que con éxito y sobretodo con gran entusiasmo por el conocimiento llevan a cabo los estudiantes del colegio, bajo la dirección de profesores y directivas. Igualmente se ha institucionalizado en el Colegio desde hace más de 20 años, el Día de las Flores, que en homenaje al día del nacimiento del fundador, en el mes de abril, celebra la vida a través de las flores, en una jornada que termina siempre con eun significativo aporte de la comunidad a la reforestación de las zonas erosionadas del Colegio.

Este proyecto más allá de la incorporación de la formación ambiental en el currículo, ha asumido una concepción sistémica del ambiente por lo cual en áreas que podrían parecer tan lejanas como la estética y la literatura, se ha logrado la sensibilización artística de los niños por el ambiente, de lo que dan cuenta los dibujos, las pinturas, los cuentos y relatos que con gran maestría construyen en torno a la naturaleza y a los organismos que la conforman.

Adicionalmente y bajo la premisa de que no se quiere lo que no se conoce y no se preserva lo que no se quiere, es interés del colegio que los estudiantes conozcan la diversidad ecosistémica y de especies del país, -la misma que lo ubica entre los primeros lugares de los países megadiversos-, y que sobre esa base construyan un pensamiento crítico y una conciencia ética alrededor de las riquezas naturales nacionales. Así, toda la comunidad académica que convive en el Claustro, goza de la presencia de especies de flora y fauna, ya casi extintas en muchas zonas del país y conoce de su papel en el equilibrio ecológico. De igual manera, los estudiantes han tenido la oportunidad de conocer reservas de flora, como la existente en el Jardín Botánico de Bogotá, que le permite comparar con los entornos de que goza en el colegio y de los que tiene en su sitio de habitación y en general en la ciudad.

En esta línea, también los niños y jóvenes del Claustro, tienen la oportunidad de conocer otros ecosistemas a través de salidas ecológicas, en las cuales, la academia puede demostrar su papel orientador y abrir espacios de autorregulación de comportamientos ciudadanos, requeridos para la sostenibilidad del ambiente.

De igual manera es claro que el Proyecto de Educación Ambiental, no puede y no debe quedarse en el espacio intrainstitucional, por lo que está abierto a las familias, y pretende también su conocimiento y sensibilización para lograr un verdadero impacto multiplicador, que en el largo plazo pueda ser medido como indicador de logro del desarrollo sostenible. De otra parte, pretende que los beneficios de la conservación de los recursos ecológicos de la Finca Zarauz, no se limiten en forma exclusiva a los miembros del Claustro, sino que como Aula viva pueda ser mostrada y permita el conocimiento de los temas ambientales a otros miembros externos de la comunidad y de manera particular a niños de otras escuelas y colegios.

Finalmente, las directivas del Colegio comprometidas con el aporte que la lectura brinda a los niños y con la necesidad de formación en los temas ambientales, está consolidando una Biblioteca Ambiental Escolar, única en su género en Bogotá y que en un espacio amigable con la naturaleza permita a niños y jóvenes tener una experiencia de vida, con este tema tan apasionante como necesario para un manejo responsable y sostenible del medio ambiente.

Entre los programas y proyectos que materializan las intenciones pedagógicas del Programa Ambiental está:

  • Expedición botánica
  • Expofauna
  • Sendero ecológico
  • Proyecto ALAS

Próximos eventos

View All Events